La historia verdadera es la historia del amor, y quizá de cómo has abandonado la guerra para entrar en el camino del amor

En el Tzolkin tipo la línea 20 está ocupada por los 13 sellos que expresan al sol, asociando el sello del sol con cada uno de los 13 tonos. Pero al situar el Tzolkin siguiendo las ondas, en la línea 20 lo que aparece es la onda de la estrella.

Hay una sumación entre los contenidos del sol y los contenidos de la estrella. Claro que el sol está solo, porque el sol es la estrella de ese sistema solar que es el nuestro.
Pero el sol cuando está con sus pares, con sus semejantes, con sus otros yo, es una estrella que pertenece a la sociedad de las estrellas, de modo que el trabajo personal para llegar hacia la iluminación es también el trabajo que te lleva a encontrar a tus otros yo luminosos, es decir a la sociedad de la estrella.

Este año el destino ha determinado, en gran parte con ayuda de las computadoras y los teléfonos móviles, que sea denominado 20-14 papalmente – con “papalmente” queremos decir que a pesar de que mucha gente por distintos motivos, algunos culturales, otros religiosos, otros motivados por no se qué razones, que sin duda son importantes en la subjetividad, es anti-Papa-. Sin embargo el destino, incluso con la ayuda de cosas inventadas por anti-Papas sigue la moda del Papa, es decir, todas las aplicaciones de internet insisten en que este año, siguiendo una moda bastante antigua, sea llamado 20-14.

En realidad, a los que miramos el Tzolkin nos viene muy bien, porque nos habla de la luz al hablar del 20 y del mago al hablar del 14.
¿A quién no le gusta hablar del mago? Porque claro, hablar del mago, que es el sello 14, contiene una invitación a hablar del amor incondicional, que es la onda 14. ¿Y a quién no le gusta hablar del amor incondicional? Incluso, ¿a quién no le gusta sentirse incondicional para el amor?
Entendemos que por lo menos este año sigamos esa moda papal, o sea hablar de la luz y del amor incondicional, o sea hablar de encontrar la sociedad de seres iluminados y de la magia del amor.

Si miramos el Tarot, que también contiene una escalera evolutiva, encontramos que estaríamos hablando del juicio cuando hablamos del 20, que en realidad es una resurrección, ya que el ángel que toca la trompeta está con su resonancia, que recuerda a la columna resonante en su verticalidad. Está abriendo los sepulcros o ataúdes también en forma grupal, sumando este contenido al que aporta el sello del sol y la onda de la estrella.
Esa iluminación transciende la muerte, te libera del poder del inframundo, y también aparece como algo grupal porque tú no eres solo, sino que es una imagen donde hay muchas personas viviendo lo mismo.
El tarot, desde el mago, arcano 1, hasta el juicio, arcano 20, contiene ese viaje a la transcendencia, que también se expresa en el Tzolkin con los 20 sellos y las 20 ondas, quizá en esa subjetividad que encuentra.

También podríamos considerar ese periodo y escenario como algo relacionado con la cuarta dimensión. El arcano 21, es decir lo que va después del arcano 20 y del juicio, es el acceso a la quinta dimensión, mientras que el cero o el 22, que sería el loco, puede expresar a la persona que libremente desea salir de la tercera dimensión, es decir de la dimensión del ego y del depredador, o sea del abuso, del victimismo y de la muerte.

De modo que se establecen como tres niveles que también podemos entender como una escalera chacana, puesto que el arcano 20 contiene una cruz en el centro y se trata del centro de esta experiencia liberadora.
Como tal cruz chacana, también es un Tzolkin, con su columna resonante y su línea del horizonte, es decir la que está entre las horizontales 10 y 11, que es donde se produce el nuevo nacimiento.

Claro, el arcano 14, la templanza, contiene un ángel, que está pasando el agua de un vaso a otro, es decir las emociones, o sea fundamentalmente el amor. Pero su traducción como sendero en el árbol de la vida es más interesante, porque une el sol y la luna, o la luna y el sol, o sea Tiferet y Yesod, o sea tiene algo de luna-solar –bueno, creo que se puede “o sear” un poco-, y esa misma línea también aparece como la columna resonante de un rombo, donde se unen Hod y Netzach. Estas dos líneas forman una cruz, justo como el Tzolkin.

Claro –bueno, creo que también se puede “clarear” un poco-, el propio Tiferet aparece como sol de los 8 senderos, y entendemos que es un poco como el día verde de este año, que era estrella 8, sobre todo si consideramos que el sol es una estrella. Así que aquí habríamos llegado a encontrar tanto la estrella 8, día fuera del tiempo de este año, como la luna 9, inicio de este año.
La puerta, es decir, el sello anterior, presenta la mano 7, que también es el venado azul en forma canalizada. Pero el venado azul lo primero que te pide para entrar en la ceremonia, ya que esta es la puerta al día verde y a la luna solar, es el reconocimiento de tus faltas para el amor.

La unión del sol y la luna es la unión del alma y del espíritu, y ese es el momento actual en la vía del despertar, es decir el surgimiento del mago incondicional, o sea amoroso.

La luna tiene muchas historias, pero cuando aparece como luna 9, que es como está este año en el Tzolkin, podemos encontrar que es como el ermitaño que lleva su luz y que como ancian@, es decir con muchas historias, cuando lleva la luz en la mano quiere decir que ha iluminado su historia. Sabe que nunca la historia es la de la guerra sino la del amor; la historia del mago solo es la historia del amor.
Las guerras sirven para las películas. Para la evolución y la llegada a la estrella solo sirve el amor.

Solo sirve el amor. A veces la paz, como palabra, también es un arma de guerra, sobre todo cuando pides “paz”, que es una palabra, y puede convertirse en “paz por territorios”, pero entonces los territorios del entrecomillado sirven para seguir la guerra.

Por eso no interesa esa paz como una palabra sino solamente la paz de no hacer la guerra, o sea la paz de color azul, en presente: just do it.
La historia verdadera es la historia del amor, y quizá de cómo has abandonado la guerra para entrar en el camino del amor. Y para eso no hace falta firmar ningún papel, solo hacerlo. Por eso la templanza viene muy bien para expresarlo.

Este año es casualmente 20 y 14, y fundamentalmente tiene que ver con unir el alma y el espíritu, y esto sucede en el corazón. Luego hay muchos temas subjetivos, para los que existe luz, quizá la luz del 20, o sea de todo este siglo, ya que hay 100 años que van a empezar por 20.
Bendita sea la luz y los magos del amor incondicional.

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